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¿Se puede hablar de reactivación?

Mario Alejandro Valencia

Es muy pronto aún para hablar de reactivación de la economía en Colombia. En este punto, el optimismo oficial y de algunos analistas deja por fuera otras consideraciones que deben ser evaluadas. La primera y más importante es el empleo. Es cierto que el nivel del producto interno bruto para julio de 2021 fue 0,6 % más alto que hace dos años.

 Pero es importante tener en cuenta que en 2019 la economía, a pesar de presentar un crecimiento positivo, venía en un franco proceso de desaceleración que ni los negacionistas de la crisis pueden esconder.

Así que para hablar de reactivación es necesario analizar la economía en conjunto, no solamente el indicador del PIB, que no refleja la poca diversificación, la escasa capacidad de crear empleos, los sistemáticos déficits externos y la pobreza, entre otros. Hay que recordar que no todo crecimiento lleva al desarrollo, aunque el desarrollo necesite de crecimiento.

Es apenas obvio que, tras superar los estrictos confinamientos que provocaron una caída monumental de la actividad económica, se presente una recuperación. Esta se ha visto principalmente en el comercio, el turismo interno y las actividades propias del retorno a las dinámicas urbanas, que hacen parte del sector que representa el 68 % de la economía colombiana. Aunque las manufacturas han tenido una recuperación positiva, incluso por encima de los niveles de 2019, la creación de empleo en el sector todavía está rezagada. Una de las actividades más importantes del país, las confecciones, ha destruido 157.000 puestos de trabajo desde que inició la pandemia y todavía no despega. Lo anterior evidencia que las cifras positivas son el resultado del regreso a la “normalidad”, pero con un gobierno pasivo e ineficiente.

A diferencia del mundo desarrollado, el gobierno colombiano decidió que la mejor estrategia de crecimiento es no hacer nada. Todavía falta crear 1,2 millones de empleos para regresar a niveles de julio de 2019 y la tasa de inactividad hoy es más alta que nunca. Este año cerrará con déficit de cuenta corriente de 4,5 % del PIB, situación que no es más grave por los dólares que entran de las remesas, de los DEG y de la venta de ISA.

La única reforma económica que se ha hecho desde que inició la pandemia fue una reforma tributaria que aumentó los impuestos a las empresas a niveles más altos que los de todos los países de la OCDE, sin tocar ni uno solo de los asuntos fundamentales de una tributación que debe estar orientada a generar desarrollo, comenzando por la fiscalización a los capitales que se fugan hacia paraísos fiscales sin pagar impuestos.

Sin reformas productivas, comerciales, tributarias y a la seguridad social, es imposible hablar de reactivación, porque el impulso de la reapertura no es suficiente. Este año tendremos un crecimiento alto, pero en 2022 nos daremos cuenta que no resolverá ninguno de los problemas que arrastra la economía, solo los estamos aplazando para después de elecciones.

Publicado originalmente en Portal Más Colombia : https://mascolombia.com/se-puede-hablar-de-reactivacion/

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